Los cinco yogas —combinaciones planetarias— de la «gran persona» son Ruchaka (Marte), Bhadra (Mercurio), Hamsa (Júpiter), Malavya (Venus) y Sasa (Saturno). Se forman cuando uno de esos planetas está en su propio signo o en exaltación y además en una kendra, una casa angular (la 1, la 4, la 7 o la 10), desde el ascendente. Cada uno marca la personalidad con la expresión más alta de su planeta.
Marte, Mercurio, Júpiter, Venus o Saturno en su propio signo o en exaltación, y en la casa 1, 4, 7 o 10 desde el ascendente (lagna). Kundli Sky detecta los cinco automáticamente a partir de las dignidades calculadas de tu carta: es una de las primeras cosas que comprueba el motor.
Ruchaka: valor, mando, fuerza atlética. Bhadra: intelecto, elocuencia, brillantez para los negocios. Hamsa: sabiduría, ética, respeto espiritual. Malavya: encanto, arte, bienestar y refinamiento. Sasa: disciplina, autoridad sobre grandes grupos, capacidad de organización. Un yoga mahapurusha tiñe la vida entera con la firma de su planeta.
Estos yogas son de verdad significativos, pero no rarísimos: un planeta tiene varias oportunidades repartidas entre las cuatro kendras. Los textos clásicos exigen además que el planeta no esté afligido por otros factores, y el yoga entrega su fruto sobre todo durante los dashas —los períodos planetarios— de ese planeta. Si tu carta tiene uno, la pregunta práctica es cuándo corre su período, que es exactamente lo que responde una línea de tiempo de dashas.
No hay nada que remediar: es un don que se usa. Refuerza las prácticas propias del planeta del yoga (su día de la semana, su mantra) y, de forma más concreta, alinea tu carrera con su firma: quien tiene Sasa florece dentro de estructuras; quien tiene Malavya, en lo estético; quien tiene Bhadra, en el comercio y en la palabra.
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Estos yogas son de verdad significativos, pero no rarísimos: un planeta tiene varias oportunidades repartidas entre las cuatro kendras. Los textos clásicos exigen además que el planeta no esté afligido por otros factores, y el yoga entrega su fruto sobre todo durante los dashas —los períodos planetarios— de ese planeta. Si tu carta tiene uno, la pregunta práctica es cuándo corre su período, que es exactamente lo que responde una línea de tiempo de dashas.
No hay nada que remediar: es un don que se usa. Refuerza las prácticas propias del planeta del yoga (su día de la semana, su mantra) y, de forma más concreta, alinea tu carrera con su firma: quien tiene Sasa florece dentro de estructuras; quien tiene Malavya, en lo estético; quien tiene Bhadra, en el comercio y en la palabra.
Marte, Mercurio, Júpiter, Venus o Saturno en su propio signo o en exaltación, y en la casa 1, 4, 7 o 10 desde el ascendente (lagna). Kundli Sky detecta los cinco automáticamente a partir de las dignidades calculadas de tu carta: es una de las primeras cosas que comprueba el motor.